Angel Arévalo: Desencuentros mentales (TROLLS por todos lados)

Trolls redes sociales
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Es comprensible que una campaña electoral encienda ardorosos debates en las redes sociales, entre los “antis” y los “pro”, con intercambio de frases e ideas de todo calibre. Algunas bien elaboradas y sustentadas, pero matizadas también con las otras que caen en el simplismo y el insulto. Sin embargo lo que no resulta aceptable, bajo ningún punto de vista, son las muestras intolerables de racismo y discriminación (la japonesa y el norteamericano) que se disfrazan de discusión ideológica, y que sólo contribuyen a profundizar, equivocadamente, la toma de decisiones frente al futuro del país.

Así las cosas, la polarización extrema se observa más entre algunos electores, que con frecuencia usan el mundo virtual para expresar sus perturbados desencuentros mentales, y que fácil postulan a llevarse el premio mayor al desatino total.

Tal es el caso del escritor y usuario frecuente de Twitter, Daniel Titinger, que aprovechando la festividad por el día de la madre, tuvo la “genial” idea de enviarles el siguiente mensaje a los electores fujimoristas: “A todos los que votarán por Keiko, sepan mucho que hoy recuerdo a sus mamitas. Feliz día para ellas”.



Obviamente las reacciones de rechazo e indignación no se hicieron esperar, tanto por parte de los seguidores de Keiko Fujimori, como de quienes no comulgan políticamente con ella. Sus posteriores explicaciones, tratando de justificar el exabrupto con unas tímidas disculpas, contribuyeron más a elevar el tono agresivo del masivo rechazo, obligándolo finalmente a cerrar su cuenta (reabierta en las últimas horas).

El odio sistemático e intolerante, ante posturas contrarias, termina por cegar hasta las mentes mejor preparadas intelectualmente. El conocido refrán “no hay palabra mal dicha, sino mal entendida”, para este caso en particular no tiene sentido, debido a que la intención exculpatoria queda desbaratada por la contundencia de la afirmación.
No está de más recordar que la comunicación es un arte y como todo arte requiere dedicación y tiempo. Tiempo para leer, escuchar y responder de forma razonada, sin torpeza, porque eso nos diferencia del resto de animales irracionales.

Escribe: Angel Arévalo.
En: Tiempo26.com




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