Cuestión de Confianza, según Luis Alberto Salgado

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El presidente Kuczynski ha declarado que su gobierno evalúa plantear cuestión de confianza al Congreso ante la interpelación al ministro de Educación. Es una decisión difícil, de fuerte impacto político y de importantes consecuencias de largo plazo para la salud del gobierno democrático presidido por PPK.

Algunos congresistas con vocación de tinterillos, y evidenciando revelador nerviosismo, han pretendido negar esta facultad constitucional del Poder Ejecutivo en la presente circunstancia. Mas el Art. 133 de la constitución vigente es clarísimo y no admite interpretaciones antojadizas ni distinciones impertinentes:

“El Presidente del Consejo de Ministros puede plantear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre del Consejo. Si la confianza le es rehusada…se produce la crisis total del gabinete”.

La Reforma Educativa es una política central del Estado y del gobierno, y esa oposición quiere impedirla por intereses inconfesables pero que ya la mayoría del país conoce. Nunca más pertinente entonces hacer de ello una cuestión de confianza….y que se atreva esa mayoría espúrea a negarla, pero que asuma las consecuencias de ello.

Pero es una decisión que, estimo, debe tomar el Presidente, para premunir a su gobierno de la capacidad política de conducir con eficiencia los destinos del Perú y aleje la amenaza inaceptable, de lesa democracia, de un Congreso soberbio que desde su instalación contradice los fundamentos de la gobernabilidad y rechaza, por ambición desmedida de poder, una relación armónica, saludable y beneficiosa para el país entre los poderes del Estado.

Ya lo hemos sostenido, este Congreso expresa, sin lugar a dudas, todos los males del Perú oligárquico, ineficiente y corrupto, y de ahí la imperiosa necesidad que el presidente Kuczynski opte por enfrentar el chantaje de los culpables que nuestro país esté entre los últimos lugares en calidad de la enseñanza universitaria en América Latina.

Y, no menos importante, el Presidente y su gobierno deben tener muy presente que el objetivo principal de esos congresistas lobistas, como lo es de la candidata perdedora en las últimas elecciones, es terminar cuanto antes con el régimen constitucional utilizando esa mayoría írrita y espúrea que no expresa la real voluntad mayoritaria de los pueblos del Perú.
Y esto, debido a un sistema electoral tramposo y decisiones aberrantes y contra derecho tomadas por el JNE que regaló 30 asientos al fujimorismo en el Parlamento Nacional en las últimas elecciones.

Por lo anterior, lo que sí es claro es que ni al fujimorismo ni al alanismo le conviene la disolución del Congreso actual y de ahí su reacción desproporcionada y virulenta ante la sola mención o posibilidad que el gobierno plantee la cuestión de confianza.

El señor Presidente tiene la palabra.
Escrito por Luis Alberto Salgado T

 

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